La moda de las curvas
Están por todas partes. Y se usan para todo. Pero, sobre todo, las curvas brindan un toque estético único, una intrínseca modernidad y una apasionante forma de imprimir a un diseño una marca personal que lo diferencie del resto.
Basta con echar una breve mirada retrospectiva a los diseños que caracterizaron la primera mitad del siglo pasado para percatarnos de lo dicho: los edificios cuadrados, que parecían más un cajón con puertas y ventanas, han poco menos que desaparecido de nuestros ambientes urbanos.
La aparición de nuevas técnicas y materiales ha tenido mucho que ver en esta eclosión, pero también se trata de un reflejo, de una reacción renovadora en el campo arquitectónico.
En un reciente artículo, el diario español “El País” nos decía al respecto que “El libro de las curvas reflexiona "sobre el uso comprometido de las formas curvas y el experimento con las formas libres en cualquier disciplina, pero a través de controlar la forma con una geometría". "La curva está de moda, sobre todo en la arquitectura. La arquitectura debe ser un proceso plástico, pero a su vez intelectual”.
Pero también hay otro elemento coadyuvante en este resurgir de las curvas: la computadora. Los programas informáticos dirigidos a los profesionales de la arquitectura se han convertido en aliados imprescindibles y elementos liberadores de la creatividad, la que antes se veía constreñida por el uso de escuadras y reglas que ahora pasan a segundo plano para el ilimitado campo del diseño virtual.




