Creando techos verdes
El titular que encabeza el presente artículo no se refiere a pintar un techo con ese color, sino a una tendencia que está adquiriendo cada vez más adeptos en las naciones industrializadas y sus grandes ciudades.
Se trata, básicamente, en cubrir total o parcialmente el techo de los edificios con una alfombra de vegetación por encima de la capa de asfalto impermeable y que puede colocarse sobre tierra u otro material propio para su cultivo.
Esto difiere totalmente de la tradición de colocar plantas en macetas sobre las azoteas. En realidad, esto no se considera como un techo verde ya que esta definición se extiende incluso a la utilización de paneles solares o generadores de energía alternativa para sustituir los tradicionales y ayudar en la protección del medioambiente.
En general, el tipo de plantas que se están usando no son necesariamente ornamentales, lo que se busca en ellas es su resistencia y capacidad para aguantar largas temporadas sin agua o que obtengan su humedad del rocío matinal.
El uso de esta práctica puede tener efectos positivos en el clima de las grandes ciudades, ya que la presencia de esas plantas durante el verano contribuye a disminuir sustancialmente las temperaturas veraniegas.
Se calcula que un 15% de los edificios en Alemania tienen ya este tipo de “techos cultivados”.
Como ventajas adicionales de esta práctica podemos mencionar la posibilidad del cultivo de plantas frutales, vegetales o flores; la prolongación de la vida útil del techo; la filtración de contaminante y el servir como valla acústica.
A la hora de pensar en cómo beneficiarse y beneficiar al mismo tiempo a nuestra comunidad, les recomendamos esta maravillosa alternativa.




