Mucho cuidado con su entarimado
Es posible que el entarimado o "parquet" sea el mayor lujo que se le puede dar al suelo que pisamos. El entarimado o parqué es un sistema de pavimentación que se basa en el entablado.
En el fondo, es una mezcla inusual: puede que algunos lo consideren un lujo y es, al mismo tiempo, un remanente de los primeros suelos hogareños, contemporáneos incluso al simple suelo de tierra.
Pero, se trate o no de un lujo, la verdad es que un suelo de parquet requiere de un trato cuidadoso y delicado, que incluye pequeños detalles para mantenerlo siempre en su mejor condición.
Dependiendo de su uso, es recomendable que se lije y barnice al menos una vez cada diez años. Se recomienda también que se evite pisarlo con calzado normal, ya que éste puede traer consigo arena u otros materiales que podrían dañar el acabado de su parquet.
Las patas de las sillas y mesas deben estar protegidas con fieltro u otro material que las aísle a fin de evitar que su movimiento ocasione rayones.
Como es fácil imaginarse, también las cosas obvias deben tenerse en cuenta para darle cuidado a su precioso parquet: no se olvide de colocar un tapete en la entrada de su casa que aminore en lo posible la entrada de objetos potencialmente dañinos en el calzado ajeno.
Finalmente, no olvide que los extremos en calor y humedad inciden directamente en la duración y belleza de su madera. Procure evitar una exposición prolongada de su piso a estos agentes y podrá disfrutar de su belleza por más tiempo.
Datos de interés
La tarima es un mosaico de madera usado en pisos ornamentales. Este término es sinónimo de parquet, que es un galicismo que describe los largos cuadrados en diagonal que fueron usados en el Palacio de Versalles en 1684, como parquet de menuiserie («entarimado en madera»), para reemplazar el piso de mármol que era bastante tedioso de conservar debido a que requería lavados continuos que ocasionaban erosión entre las junturas de las placas.
Limpieza y reparación
El lijado y barnizado del parqué o tarima, también conocido como «acuchillado», es lo que supone la restauración de la madera y el barniz que la protege. Normalmente, por el grosor de la madera, puede lijarse y barnizarse varias veces, teniendo un ciclo de vida de unos 30 años, dependiendo sensiblemente del uso y la estética, ya que en algunos casos, sobre todo, en tarima maciza clavada o tarima clásica, se encuentran instalaciones con más de 100 años en uso.[cita requerida]
Con el tiempo, debido a la exposición al sol, concretamente a la frecuencia ultravioleta en contacto con el barniz, la madera pierde su color natural, tiende a oscurecerse y la veta no se aprecia tanto.
El concepto de acuchillado hace referencia al método manual con el que se retiraba la capa dañada de la madera. Existe un cuadro del artista francés Gustave Caillebotte, Les raboteurs de parquet, en el que se observa cómo se rascaba o acuchillaba la madera con utensilios de metal. La posición, el cuidado y el tiempo requerido hacían de este trabajo algo muy duro y artesano.
Actualmente, se ha mecanizado el proceso, incorporando máquinas lijadoras-aspiradoras de gran potencia. Además, los nuevos barnices, que son más sencillos de aplicar y que casi no tienen olor, prologan la vida de la madera.




