Acero galvanizado contribuye a prevenir riesgos y al ahorro de divisas
Venezuela.- El IV Seminario Internacional “Impacto y Control de la Corrosión en Infraestructura y Edificaciones”, realizado en Caracas, reafirmó la urgencia de preservar el patrimonio público y privado para garantizar la vida de las generaciones venideras. La corrosión destruye la infraestructura, contamina, y deteriora el medio ambiente, y obliga a los gobiernos a realizar costosos programas de mantenimiento.
En su X aniversario la Asociación Venezolana de Galvanizadores (AVGAL), con el apoyo de la Asociación Latinoamericana del Zinc (LATIZA), reunió a un centenar de representantes de la Academia, funcionarios públicos, gremios profesionales, empresarios, y a los expertos, al Ing. Miguel Sánchez, especialista del Centro de Estudios de Corrosión de la Universidad del Zulia (LUZ), y el Econ. David Vela, representante de LATIZA.
Leone Rossi, presidente de AVGAL, precisó que es necesaria una mayor comunicación con el sector gubernamental responsable de programas de viviendas, equipamiento social, vialidad e infraestructura, y de la selección de materiales constructivos, para afianzar la calidad de la construcción. Esperanza Vera, fundadora de AVGAL, habló sobre la contribución de la industria del galvanizado a la economía y la sociedad, con una capacidad utilizada de 45%, y una producción de 130.000 TM al año.
Venezuela vulnerable
Expuso Miguel Sánchez que la vulnerabilidad de Venezuela frente a la corrosión de su infraestructura aumenta por falta de prevención. La industria petrolera y petroquímica, pionera en el uso del galvanizado gasta anualmente Bs.F 520 millones por concepto de reposición de equipos y mantenimiento de instalaciones impactadas por la corrosión. A nivel nacional el daño que provoca este fenómeno está en el orden del 3% del PIB.
Toda la zona costera está expuesta, y la más afectada es el Cabo San Román, en la Península de Paraguaná, estado Falcón, la parte más septentrional de Venezuela Continental. Allí la corrosión es totalmente agresiva, igual que en Chichiviriche, Adícora, y Tucacas. No hay prevención, ni se utilizan materiales de calidad en las construcciones.
Se refirió al puente sobre el Lago de Maracaibo como una persona de 80 años, aquejado por varias enfermedades. Cada centímetro está afectado de una u otra manera, y cada falla es ocasionada por la corrosión. Tiene 50 años que representan mucho más por el medio agresivo que lo rodea. La rehabilitación de la pila 27 por la afectación de un rodillo que se ha desplazado, ocurrida hace 2 semanas, ha generado pérdidas por 4.000 millones de bolívares. Esta falla no se ha reparado porque hay una serie de rodillos en mal estado. Falta el mantenimiento, las mediciones, el levantamiento geodésico que requiere para prevenir deslizamientos que pueden dañar la estructura. Es una obra monumental que merece ser preservada, puntualizó.
Recomendó emplear en la construcción de nuevos viaductos cementos de buena calidad, ver donde puede estar el acero desnudo, el acero galvanizado, o bien acero con zinc y aluminio. Se tienen que buscar los mejores materiales.
David Vela indicó que en Estados Unidos donde hay una cultura hacia el uso del acero galvanizado, la corrosión genera costos por 370 billones de dólares, o el 4% del PIB. En Europa llega al 3% del PIB.
América Latina tiene 150 plantas de galvanizado, para proteger la infraestructura, evitar riesgos, y ahorrar divisas, con una capacidad anual de acero galvanizado de 1,35 millones de toneladas por año. Hay más corrosión en Venezuela, Panamá y Chile, pero Chile tomó conciencia y desarrolló una industria del galvanizado muy importante, elevando el consumo por habitante a casi 8 kilos, versus el promedio de los países de la Región que es de 1.7 a 2 kilos. Hay fotografías y resultados sobre la infraestructura galvanizada que pudo resistir frente al reciente sismo y tsunami.




