Ideas sobre la actualidad económica Latinoamericana
La crisis energética es una más de las caras que está adoptando la gravísima situación económica y el mismo calentamiento global.
Los países americanos están experimentando fenómenos climáticos que van desde la sequía extrema hasta las temperaturas a punto de congelación en lugares que, hasta ahora, nunca lo habían visto.
Esto ha causado que enemigos políticos se vean obligados a recurrir a la cooperación de sus antagonistas en un intento de paliar el efecto de sus carestías.
Pero lo que debería permitir un análisis rápido y concluyente, no lo hace.
Las potencias económicas atraviesan la misma situación.
Es probable que esto signifique que el momento ha llegado. Y no nos referimos al “Armagedón”.
Se trata del momento de analizar nuevamente nuestras políticas ambientalistas, nuestras aportaciones al medioambiente, nuestro trabajo social. Se trata de revisar nuestras alianzas y nuestras desavenencias a fin de adaptarlas, en la medida de lo posible, a lo inesperado.
Así como un devastador terremoto puede afectar solamente a la mitad más pobre de una misma isla, la realidad económica puede hacer pobres de la noche a la mañana a los elementos más ricos de una sociedad.
Es el momento propicio para revisar nuestras alianzas y cimentar apropiadamente nuestros ahorros.
Es el momento propicio para sembrar lo que esperamos cosechar, en la esperanza –que ya no puede ser convencimiento- de que los vientos que otros pusieron en nuestro nombre, no se conviertan en tempestades.




