No todas son malas noticias en la economía
Todo parece indicar que la economía mundial está en vías de franca recuperación. Los muchos países que dependen de sus exportaciones hacia el mercado norteamericano empiezan a ver con alivio el crecimiento de su tasa de empleo y la reactivación que eso implica.
Si bien es cierto que no fueron pocas las personas que perdieron su empleo durante esta crisis, también es cierto que, sabiéndolo hacer, esto puede convertirse en una oportunidad.
Esto se puede observar en las tasas de interés con que los bancos ponen en el mercado sus capitales crediticios, mismas que se han reducido para poder colocarlos. Este proceso puede servir para que las pequeñas y medianas empresas encuentren un respiro que haga aparecer nuevas fuentes de empleo.
Otra forma de oportunidad nos la ofrece la disminución de las importaciones, ya que los productores nacionales encuentran mayores espacios para colocarse y mejorar sus ingresos ofreciendo alternativas para sustituir los faltantes o escasos.
La nueva oportunidad viene también de la mano con la reaparición de algunos empleos que habían sido interrumpidos por la situación. Las empresas maquiladoras y las mismas empresas tradicionales buscarán de nuevo captar mano de obra y reiniciar sus exportaciones.
Finalmente, no es despreciable la idea de aprovechar el momento para hacer una inversión oportuna. Esto nos permitirá invertir en áreas o mercados que no suelen estar abiertos y utilizar nuestros ahorros de la manera más adecuada.
Estos síntomas de recuperación deben verse como oportunidades. Ojalá que la alegría no nos impida aprovecharlas.




