La UE busca más coordinación en las políticas económicas
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea comenzaron a hablar el jueves sobre fórmulas para reforzar la disciplina presupuestaria y la coordinación de políticas económicas, con la esperanza de demostrar a los mercados financieros que pueden dejar atrás una crisis de deuda de la zona euro.
Los líderes europeos también discutirán sobre el fortalecimiento de la normativa financiera para evitar otra crisis económica mundial, incluyendo un arancel para que los bancos paguen por crisis futuras, mientras aumenta la presión para que Europa publique los resultados de las llamadas "pruebas de estrés", que comprueban la liquidez de los bancos.
Los 27 estados miembros, que representan más de 500 millones de personas, han acordado una red de seguridad de 500.000 millones de euros para ayudar a los países de la zona euro que tengan problemas, y un mecanismo de ayuda de 110.000 millones de euros para la fuertemente endeudada Grecia.
Sin embargo, a pesar de las reiteradas negativas, los líderes nacionales y la Comisión Europea no han conseguido calmar las preocupaciones de que España seguirá los pasos de Grecia en la búsqueda de una ayuda financiera.
"Creo que Europa sigue en una situación frágil en lo que se refiere a las finanzas públicas", dijo el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, a su llegada a la cumbre de un día en Bruselas.
"Creo que necesitamos demostrar liderazgo y determinación sobre Europa (...) y coordinar las medidas necesarias".
El primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, que preside el Eurogrupo de ministros de Finanzas de países que utilizan la moneda única, reconoció en un periódico que España tenía problemas, pero dijo que no sería un tema específico a tratar en la agenda de los líderes.
Es previsible que se produzca una demostración de unidad en la cumbre, que revisará las conclusiones de un grupo de trabajo establecido para evaluar las reformas diseñadas para evitar que crezca la deuda, aumentar la cooperación y crear un mecanismo de ayuda permanente para países con problemas de deuda.
No se realizará un acuerdo formal sobre cómo profundizar la coordinación de políticas, pero cualquier señal de divisiones podría aumentar el nerviosismo de los mercados, que ha ayudado a presionar a la baja el euro y las acciones en todo el mundo este año.




