Las flores son más que un adorno
No es casualidad: todos hemos dado o recibido flores en más de una ocasión. Sus colores y variedades han recibido incluso cualidades específicas y representan, a veces mejor que nosotros mismos, lo que sentimos.
Las flores, las plantas en general, son seres vivos. Por eso vale la pena cultivarlas y mantenerlas con nosotros. Y podemos también prolongar su belleza tanto en nuestros hogares como en nuestros lugares de trabajo.
Unos pocos consejos nos pueden ayudar a que su presencia, una vez cortadas, nos dure un poco más. Si se tiene a mano un filtro con ozono, su agua equivaldrá a la de la lluvia, simplemente dejándola cargar por cinco minutos. El resultado es espectacular, ya que logra a veces “revivir” una planta aparentemente marchita.
Otro dato importante, aunque no se cuente con un ozonizador, es procurar, en lo posible, no utilizar agua del grifo directamente, porque su contenido de cloro puede dañar más de lo que ayuda.
Para quienes gustamos de tener flores en nuestra oficina es recomendable, además del cambio diario del agua, añadir una pastilla de aspirina a las flores. Esto las hará durar más.
En el caso de los arreglos florales, podemos prolongar su duración dejándolos en el refrigerador al retirarnos por la tarde.
Otro detalle que les alarga la vida es colocar en el fondo del florero un par de piedras pómez, ya que sus ingredientes minerales alimentan a la planta.
En fin, no podemos dejar de recomendar la presencia de flores en nuestra casa o apartamento. Es sorprendente el efecto que su belleza puede tener en nuestro ánimo.




